Recoger fresas en Madrid con niños

Pasar un ratito en el campo, rodeados de naturaleza, muy cerca de Madrid y poder recolectar y degustar las mejores fresas que he probado, además de poder comprar otros productos ecológicos. Este es el plan que os propongo para estos días.

¿Os apetece?

Como el señor J. es fresívoro, es decir, podría alimentarse exclusivamente a base de fresas. Este plan nos apetecía bastante y era éxito seguro. Así que aprovechamos un día de diario que nos cuadraba a los dos papás y allá que fuimos a la finca Monjarama.

¿Dónde vamos?

Vamos a un huerto a coger fresas, esa fue nuestra respuesta. Y parece que le gustó.

La finca se encuentra en la vega del Río Jarama, a unos 20 km de Madrid, pertenece según he visto a San Sebastían de los Reyes. Pero hay que desviarse por Algete, y seguir un camino de tierra (no muy bien señalizado, pero se llega, seguir las indicaciones de Google Maps) durante unos diez minutos, el camino estaba repletito de hoyos y baches. Paciencia. Enseguida se os olvidará…

Cuando llegamos nos ocurrió una causalidad de estas del destino. Dentro de la finca vimos aparecer un precioso carro con caballos, se paró a nuestro lado, y era un tío mío que hacía bastante tiempo que no veía jajaja. Pensábamos que era cosa de la finca (Un abrazo, tío).

Anécdota familiar aparte, llegamos a la recepción y nos explicaron todo muy amablemente, aunque no tiene mucho misterio, también hay cartelitos para Dummies jeje. Ya en la zona del almacén-tienda, nos dejaron degustar alguna de esas maravillas que en varios sitios he visto llamar el caviar de las fresas, y es verdad, no he probado algo así nunca  ¡menuda diferencia!. Nos mostraron la calle donde nos tocaba recolectar y ahí estuvimos un buen ratito.

Me sorprendió lo entretenido que estuvo el señor J. ayudándome a coger y guardar las fresas y a llevarlas en la cesta. Pensaba que se cansaría rápido, pero no fue así.

¡Esas lumbares,papá!

Al final, recogimos más fresas que el papá jejeje. Él dice que era porque las seleccionaba más (sí, claro…).

Al terminar, pesas lo que has recogido, lo pagas y te lo llevas. La finca es una empresa familiar que vende también otras frutas y verduras de temporada. Cuando fuimos también tenían panes, sobaos ¡ah! y mermelada y zumos. Todos los productos son ecológicos, y de verdad, están deliciosos. También nos regalaron tres peonías preciosas, un detalle.

Podéis ir cualquiera día dentro del horario que pone en su página (cierran domingos), no hace falta reservar, y en su web pone cuando están disponibles las fresas. También podéis comprar las fresas sin recolectarlas vosotros, más caras, eso sí.

Algunos consejos:

  • Si vais con vuestra propia caja o cesta os ahorráis un eurillo, sino os dan la cesta allí, que son muy monas, jeje.
  • No os olvidéis de gorros y protector solar.
  • Hay muchas zonas embarradas, tenerlo en cuenta para el calzado.
  • Si vais un sábado os ofrecen un menú a muy buen precio (el sábado anterior habían tenido paella por 6 euros), así que os podéis quedar a comer en el campo para redondear la jornada.
  • También he visto que organizan talleres de cocina para niños de más de 3 años, tenéis más info aquí.

Espero que os haya gustado y os animéis a ir porque es un plan muy divertido.

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