Ya no hay tiempo para la poesía

Ya no hay tiempo para la poesía,
ni para perderse en un abrazo prolongado,
incómodos nos zafamos
al contacto.
Queremos huir, queremos correr,
no ser contenidos,
enjaulados.

No, no hay tiempo para leer,
si acaso dos frases,
si acaso dos palabras,
si acaso…

Solo engullir
no elaborar, no digerir,
solo engullir y expulsar.
¿Qué hay dentro?

No hay que pensar, solo actuar,
¿Recitar versos?
Solo recitar cosas que hacer,
cosas que comprar,
sitios donde ir (sin estar).
No, no hay tiempo para la poesía,
ni para la música,
ni el arte.
Inútiles.
No nos dan dinero.
Ni los abrazos, ni los besos,
ni mirarnos.
Pararnos desde luego no da dinero.
Así que no hay tiempo para la poesía.
No hay tiempo para nada.

Me gusta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *