El Castañar de El Tiemblo con peques (un paseo de otoño)

Pocos lugares tienen tanta magia en otoño y están tan cerquita de Madrid como el que os voy a mostrar hoy para ir con los peques. Seguro que muchos habéis oído hablar de el Castañar de El Tiemblo. Y es que este paraje espectacular en esta época del año, lo tiene todo para enamorarte y pasar un día fantástico con niños paseando por el otoño más idílico.

¿Donde vamos?

Vamos a ir al castañar que se encuentra en El Tiemblo (Ávila), un precioso bosque de árboles centenarios, principalmente de castaños, aunque también hay otras especies como, robles, cerezos, fresnos, helechos y alisos.

En principio El Castañar está abierto todos los días aunque la época fuerte de visitas del año es, sin duda, los meses de otoño.

¿Como se llega?

El camino no tiene mucha pérdida, si vas desde Madrid lo habitual es salir por la M-501 o popularmente conocida como carretera de los pantanos. El Tiemblo se encuentra a 90 km de Madrid (una hora y algo de camino). Una vez se llega al pueblo, tras pasar una rotonda con una gasolinera, en la siguiente rotonda hay que girar a la izquierda (está señalizado) y enseguida encontraréis el control donde en los meses de octubre y noviembre hay que pagar 6 euros por vehículo y 2 euros por adulto. Desde el control tenéis la posibilidad de coger un autocar si preferís no subir el coche.

Luego tenéis 7 kilométros de pista forestal (parte de la misma no está asfaltada) hasta llegar al aparcamiento del bosque.

Y allí…

Una vez aparcados, tenemos que subir por el camino para pasar el merendero. Una vez hecho esto, a mano derecha y cruzando un pequeño puente, nos encontraremos el sendero del castañar. Todo el camino está perfectamente señalizado.

Y una vez que hemos llegado solo nos queda disfrutar: Hojas por el suelo que crujen y nos pueden tapar hasta las rodillas, castañas escondidas, pequeñas piñas, árboles altísimos, de formas imposibles y casi mágicas (algunos parecen seres fantásticos), un riachuelo, un pequeño refugio de piedra con un mural curioso en su interior, puentes de madera donde puede que un troll esté esperando debajo… y colores, colores de otoño y viento y fresquito en las mejillas y el fluir del agua y el olor a tierra húmeda.

El árbol más famoso es “El Abuelo”, un árbol centenario que servía de refugio a los pastores, pero tenéis árboles con huecos similares por todo el trayecto, no os preocupéis.

El trayecto, circular a excepción de una parte de la entrada y salida que es el mismo, es de unos 4 km aproximadamente y muy asequible en cuanto a desniveles. Poco para un adulto, pero una enormidad para niños que se irán parando emocionados en cada rincón, mejor ir sin prisas.

Consejos

  • Lo pone en muchos sitios, pero reitero, llega tempranito (lógicamente si vas fuera de la temporada alta, da igual). Sé que con niños es difícil cumplir horarios, pero es que el sitio es tan bonito que en octubre y noviembre está hasta arriba.
  • Ten en cuenta que parte de la carretera de los pantanos (la que conecta con Madrid) suele tener bastante tráfico en fin de semana y festivos.
  • Al ser un bosque la temperatura baja un poco respecto a la ciudad, no os olvidéis de ir bien abrigados.
  • Es cierto que las castañas son comestibles pero no os aconsejo cogerlas (quizás alguna para enseñársela a los niños) por varias razones, una porque por la afluencia de público suelen estar bastante machacadas y las que quedan son las peores y dos porque estamos produciendo un desequilibrio importante en el ecosistema.
  • Podéis comer allí si os lleváis comida, hay un área recreativa a la entrada y también más o menos a la mitad del recorrido hay una buena zona de explanada al lado de un riachuelo. Si no, en el pueblo hay infinidad de opciones de hostelería, a no ser que tengáis una idea muy concreta (Comer en Casa Mariano que es famoso por sus chuletones y sus postres gigantes y sí tendréis que reservar) no creo que haya problemas.
  • Aunque no comáis allí no os olvidéis de agua, picoteo y cosas indispensables como alguna muda (hay un riachuelo) o barritas para golpes. Los típicos Must para ir con niños, jeje.
  • Leí en muchos sitios que el camino es apto para carritos. A ver, nos lo llevamos, y el señor J se quedo frito en el último tramo del paseo allí, pero os aseguro que no es un camino cómodo. Nosotros tenemos un Uppa Baby Vista que es un todoterreno, que hemos metido  en playas y en millones de caminos y ha sido de los peores caminos que hemos hecho con él y supuestamente era apto. Algunos tramos con rocas eran insufribles, me sorprende mucho ver fotos en el castañar de sillitas tipo paraguas, los niños tenían que volar literalmente XD. Si vuestros peques están acostumbrados a mochilas creo que es mejor opción.
  • Por supuesto puedes llevarte a tu perro, lo disfrutará muchísimo.
  • Si vais sin prisa, los toros de Guisando están bastante cerca en coche, de vuelta hacia Madrid.
Si os ha gustado, os agradezco que compartáis.
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