Provocaciones, ¿qué son? ¿por qué me gustan?

¿Qué son las provocaciones según el enfoque Reggio Emilia?

Cuando comenzamos a aprender y explorar sobre el enfoque Reggio Emilia (nacido en Italia tras la segunda guerra mundial). Poco a poco nos sentimos fascinados por aspectos como la estética de sus ambientes o la imagen del niño.

Si nos fijamos un poco más, observaremos esos peculiares lugares y rincones con materiales dispuestos de una manera muy concreta para que los niños interaccionen con ellos: las provocaciones. Así que quiero aportaros esta entrada un poco más teórica pero clara sobre este tema, del que también hablo y forma parte del curso Enfoque Reggio Emilia: Principios para hacerlo nuestro.

Para entender que son, creo importante destacar tres principios del enfoque:

  1. El papel activo del niño, co-constructor de su propio aprendizaje sin la necesidad directiva constante por parte del adulto.
  2. La importancia del ambiente, no en vano llamado tercer maestro.
  3. El papel bidireccional del adulto, guía y observador de los niños, maestro y aprendiz.

Pero, ¿qué son las provocaciones?

Siguiendo una definición formal, las provocaciones son simplemente el acto de provocar. En las aulas y siguiendo con Reggio, el blog Actividades para el primer ciclo de educación infantil nos lo define muy acertadamente como una invitación, una sugerencia que invite a los niños a participar.

Así que no es más que eso, unos materiales dispuestos de una manera que crea un foco atencional, para que los niños los manipulen y saquen sus propias conclusiones y reflexiones.

¿Qué provocan?

Según el blog Racheus.com provocan nuevos pensamientos, debates, preguntas, intereses, creatividad e ideas. Y además, permiten profundizar en el conocimiento de pensamientos e intereses que ya se tuvieran (los expanden).

¿Qué queremos conseguir con ellas?

Las provocaciones son por tanto un motor de aprendizaje, un aprendizaje que en Reggio es constructivista, es decir que va emergiendo de lo que va descubriendo el niño. Pero también nos permiten:

  • Ser una manera de que los niños se expresen libremente.
  • Ser una fuente de observación para que el adulto observe nuevos intereses del niño que le lleven a realizar nuevas propuestas de aprendizajes.
  • Después de realizar la actividad, pueden ser una fuente de debate y diálogo entre los niños y el maestro, para ver a que conclusiones y teorías se han llegado.

¿Qué materiales podemos utilizar?

Suelen darse mucha importancia a elementos naturales que aporten una experiencia sensorial enriquecedora al niño (palos, piedras, conchas, piñas….), también es muy característico el uso de material reciclado (desde tapones, trozos de plástico, recipientes…).

Es importante que los materiales no tengan un fin determinado (son materiales abiertos que pueden tener distintos usos).

Por otra parte, podemos usar marcos, espejos, baldosas… como lienzos que centrarán la atención de los pequeños en su creación y le aportarán nuevas cualidades sensoriales y estéticas a esos materiales.

También hay que tener en cuenta el lugar donde situamos la provocación, dependiendo de lo que busquemos (por ejemplo a veces necesitamos lugares en penumbra o por el contrario luminosos, un lugar de paso, un pequeño rincón…)

¿Cómo presentarlo?

Entendiendo a los niños desde su mirada y su lenguaje, tras observarles y escucharles (algo fundamental en esta filosofía), podemos generar una hipótesis de algo que sea de su interés.

Por ejemplo, ¿Por qué mi mano tiene una sombra? ¿De dónde salen las sombras?

El adulto se preguntará entonces como realizar una presentación de los materiales para que sean provocadores e inciten a su interacción. También podemos realizar una provocación de un tema para sondear que conocimiento tienen del mismo.

Algunas características de la presentación:

  • Podemos usar libros, imágenes u otros soportes que sirvan de inspiración a los niños, pero no es obligatorio.
  • No directividad por parte del adulto., lógicamente dentro de límites de seguridad y convivencia. Sí es importante la observación.
  • No hay una única respuesta posible, son los intereses y motivaciones del niño, no los nuestros y siempre nos sorprenden.
  • Si no les hacen caso no pasa nada, no está mal, puedes probar en otros momentos antes de realizar alguna modificación en la provocación.
  • Si a cada niño le provoca algo diferente según su momento evolutivo e intereses también es normal.
  • Como siempre es fundamental documentar la actividad (con fotografías, vídeos, escritos…)

Os doy mi opinión sobre ellas. Si se realizan tras una observación cuidadosa de los intereses de los niños y estamos dispuestos a dejarnos sorprender por lo que hagan los niños (ya que muchas veces no harán lo que pensábamos que iban a hacer con el material) creo que son maravillosas. Permiten que los niños exploren, se maravillen, se sorprendan, como os digo, son como una chispa que enciende esas ganas de juego y por lo tanto de aprendizaje. Imaginemos todo lo que podemos ser capaces de hacer con una acción aparentemente tan sencilla. Os animo a introducirlas en casa y en vuestras aulas.

Os dejo una galería con algunas de mis últimas propuestas en Instagram

Bibliografía y enlaces de interés:

De este tema de las provocaciones y de otros muchos principios reggianos os hablo en mi curso .

Un curso que os dará todas las claves para asentar las bases que necesitáis para entender esta maravillosa filosofía.

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4 comentarios sobre “Provocaciones, ¿qué son? ¿por qué me gustan?”

  1. En casa o cuando salimos hacemos muchas de estas actividades: jugar con palos, plastilina o masas sensoriales, cacharritos y arena, luces… Sobre todo de materiales naturales. Nos encanta aunque nunca las llamo provocaciones sino juegos o actividades. Pero supongo que sí, que son eso, provocaciones de juego. Eso sí, los peques tienen la capacidad de encontrar juego en las cosas más dispares.

    1. En realidad da un poco igual el nombre, teniendo claro que es lo que se busca y la visión que tenemos que tener hacia hacia el niño. Un abrazo y a disfrutar de esas piedras, palos y masas sensoriales…

  2. Hola sonia! Las «provocaciones» es una de las cosas q mas me gustan! Disfruto preparándolo y alucinas con la imaginación de los peques. Muy interesante lectura. Gracias!
    @marmarmit

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