Primeras preguntas sobre sexualidad

Hoy en el blog, nos acompaña Rebeca López, psicóloga, sexóloga y mamá de dos criaturas (y defensora de un modelo educativo más respetuoso con las criaturas centrado en un aprendizaje más vivencial) Está aquí  para hablarnos de esas primeras preguntas sobre sexualidad que nuestros hijxs suelen hacernos y de como enfocarlas.

Seguro que os resulta muy interesante leer lo que ha escrito. Podéis seguirla en su perfil de Facebook: Rebeca López. Sexóloga-Psicóloga. Mimamasexóloga.

Como personas adultas a cargo de pequeñas criaturas nos toca, a veces, lidiar con situaciones que nos suponen un reto y nos generan muchas dudas. Uno de estos momentos, por ejemplo, es esa pregunta que nos hacen pillándonos por sorpresa, y si la pregunta es sobre algo relacionado con el sexo, apaga y vámonos.

Pero antes de ver cómo podemos contestar a esas preguntas, aclaremos algunos términos.

Hablar de sexo va mucho más allá que hablar de reproducción. Hablar de sexo va de hablar de seres sexuados, de hombres y mujeres y, por tanto, va de hablar de cómo somos, de cómo nos expresamos,  de cómo nos relacionamos, de cómo queremos ser, de cómo cambiamos. Hablar de sexo va de hablar de nuestras cualidades y de las suyas como las niñas y niños que son. Hablar de sexo, es hablar de sexos, de los sexos que somos.

Sus preguntas, por tanto, no sólo serán sobre  la reproducción, sino también sobre las diferencias entre sexos, sobre el placer y sobre el amor y el enamoramiento. Estas preguntas suelen ser más frecuentes  en torno a los  tres y cuatro años, pero ya sabemos que cada criatura es un mundo. Realmente nuestra sexualidad está presente desde que nacemos hasta que  morimos y, con dos años, ya empiezan a identificarse como niñas o niños, así que comienza la temporada de preguntas.

Aclarado esto, vamos al lío.

Concretemos algunas pautas para facilitar estos momentos:

  • Es importante mostrar una PREDISPOSICIÓN al diálogo y esto lo percibirán si antes hemos ido respondiendo a otro tipo de preguntas. Esto parece fácil, pero seguro que muchas personas aquí recordaréis esa etapa de los “por qué”. Además, la predisposición viene marcada también por nuestro LENGUAJE NO VERBAL. Agacharnos y ponernos a su altura para responder siempre ayuda.

 

  • Responder SIEMPRE. Evitemos dejar las explicaciones para luego o delegar en otras personas. Si hace la pregunta en este momento y te elige a ti es por algo, y esto sienta la base para futuras preguntas y conversaciones. De todos modos, soy consciente de que no somos enciclopedias con piernas y que habrá cosas que seguro que no sepamos. NO PASA NADA, sinceridad ante todo. “Uy, pues eso no lo sé. Déjame que lo busque y en cuanto me entere te lo cuento, o, si te enteras tú antes, me lo cuentas tú a mí”. Este es otro modo de dejar la puerta abierta al diálogo futuro.

 

  • Si algo nos angustia o incomoda, mejor RECONOCERLO y explicarlo. Son muchas las generaciones que no tienen un referente en cuanto a educación sexual y esto hace que, a veces, sean temas que nos generan miedos e inseguridades. Podemos disimular, pero la realidad es que se nos nota y lo más probable es que no vuelvan a preguntarnos para evitarnos ese mal rato.

 

  • DEVUELVE LA PREGUNTA. Una de las cosas que más nos preocupa es contestar de más. Devolviendo la pregunta podemos conseguir que nos explique un poco más sobre lo que realmente quiere saber y, además, nos da tiempo para coger oxígeno en caso de que nos haya pillado por sorpresa. Por cierto, si son capaces de elaborar una pregunta, suelen ser capaces de asimilar la respuesta.

 

  • El lenguaje es importante, pero suele ser más eficaz el más SENCILLO porque, además, nos ayuda a transmitir NATURALIDAD. Busquemos un lenguaje con el que nos sintamos a gusto, sin olvidar aclararlo para no dar pie a confusión. Esto ocurre a menudo con, por ejemplo, el nombre que empleamos para denominar a los genitales. Usa el que te haga sentir bien, pero si no es su nombre real, aclara cuál es y por qué no lo usas.

 

  • Puedes usar papel y lápiz, dibujos, cuentos…… cualquier RECURSO GRÁFICO es bienvenido. Será un apoyo muy útil para concretar las respuestas y PONER EJEMPLOS.

 

Responder preguntas es sólo una parte de la Educación Sexual, (o sea, de los sexos), pero si estás pensando que eso aún te queda lejos, o que no la haces, piensa que siempre estamos haciéndola y es imposible no hacerla y la FAMILIA es precisamente el principal protagonista de todo esto, incluso cuando en casa no nos hacen preguntas.

Os dejo el enlace de un libro que nos ha recomendado para esas preguntas, aunque está pensado para niños más mayores (sobre los diez años).

 

¿Os ha gustado? ¿Os gustaría preguntar algo más? Comentad y compartid para ayudarnos a llegar a más gente.
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