Nostalgia de esas noches

A veces tienes nostalgia de esas noches

y  te das cuenta de que no escribes desde entonces.
Basta el no para que aceche el hambre
y te repites como un credo, es otro momento.

Es efímero…

Pero estaría bien solo tumbarte y pasar las horas regodeándote
en las últimas canciones, en los últimos versos, en los últimos algos.
Porque vives sin horarios, los suyos. Desconectada sin noticias.

Estaría bien.

Sin pensar cuando volverá a reclamar tu pecho o en tu pecho,
cuanto durarán esos ojos cerrados.
Es tan efímero y a la vez tan apremiante.
¿Cuánto llevas hoy?
Doce horas a solas. A solas con él. Dos.
Le adoras y a la vez te devora.
Le necesitas casi adentro y a la vez quieres soltar.

Probablemente es la soledad,
No hay nadie más a quien soltar hasta que no llega el otro cansado.
Que no comprende está inmensidad.
Como el sueño cortado de forma abrupta, como una dulce tortura.

¿Cómo será mañana?
Sabes que volverán esas noches
y  puede que eches estas de menos.

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